Queremos saber de qué se trata!
La transmisión del saber en la actualidad es un proceso dinámico y cambiante. Eso lo vuelve interesante a la vez que angustian. Por eso, proponemos ese camino como la aventura más interesante que puede brindarnos la facultad. La construcción y reelaboración colectiva del saber. El aprendizaje es un proceso gradual, de acumulación y reflexión. Para eso, los cuerpos docentes ofrecen las herramientas pertinentes, porque tenemos los objetivos claros, pero los resultados, como todo juego dialéctico, deben ser siempre sorprendentes, superadores de la expectativa inicial. Por eso consideramos al taller el músculo y corazón de nuestra cátedra. Allí es donde se juega la socialización de experiencias, la reflexión sobre aciertos y errores y la comparación sobre diferentes miradas y procesos.El Diseño se aprende y el talento se cultiva, más allá de las condiciones innatas de cada sujeto.
La Comunidad (cursada total)
Partimos de la premisa que el Diseño es una actividad individual que alcanza su máxima expresión en lo colectivo. Desde esta idea, nos conformamos en cátedra considerando a todos los integrantes como partes fundamentales y fundantes de la misma: titular, adjuntos, docentes, ayudantes, alumnos y exalumnos. Porque todos cumplimos roles diferentes pero a la vez somos parte de un mismo proyecto. Por eso el trabajo solidario y compartido excede la cursada. Esto se manifiesta en nuestra red social, se corporiza en los días de taller y toma forma en las diferentes producciones. Nuestra idea es tener una cursada total, permanente. El vínculo y el compromiso es parte del asunto: como las buenas parejas, debe poner de manifiesto lo mejor de nosotros, nuestra mejor versión.
Fiesta y trabajo
El programa de cada nivel es de alta exigencia en cuanto a trabajo y compromiso, y generamos muchas actividades optativas extracurriculares. Sin embargo, nos interesa mantener el espíritu festivo y divertido en todas las cursadas. Generamos las condiciones para que todos la pasemos bien. Es decir, consideramos que el vínculo a través del deseo y la pulsión con la materia, es condición fundamental para poder hacer una buena cursada. Y eso, claro, se logra generando vínculos afectivos. Entre todos los integrantes y con la profesión.
¡Fuera gurú!
La dinámica de enseñanza/aprendizaje de diseño conlleva tensión. Dado que a partir de un método se trabaja sobre una práctica, docente y alumno se ven sometidos a una alta exposición, y son imprescindibles el uno para el otro. Pero no hay verdades reveladas, no hay gurúes que nos iluminen, sino argumentos y conceptos a priori que nos irán guiando a diferentes respuestas y propuestas. Todo buen diseño está precedido de un buen proceso (no implica que no se sufra en el camino, a veces es inevitable). Los procesos de aprendizaje sirven para optimizar la inspiración, la intuición y la percepción. Como decía Picasso: Que la inspiración te encuentre trabajando.
Taller o muerte
Trabajamos para convertir la necesidad en virtud. Los talleres de la Universidad pública, siempre llenos, son un terreno maravilloso para la socialización de experiencias, ya sean aciertos o errores, para compartir aprendizaje. Proponemos un taller orgánico, vivo y palpitante, que se extienda a la Red Social de la cátedra, para generar una cursada totalizadora, donde se respire diseño. Porque creemos que el Diseño es una actividad individual que alcanza su máxima expresión en su versión colectiva. Todo proceso es un camino de encrucijadas, con puertas ciegas o pasos cerrados. Pero ese devenir es el aprendizaje, de construcción y deconstrucción. Acción, reflexión y nuevamente acción. Propia y de los demás.





